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Deseas hacer algo diferente?

Con tu talentos, energía y disposición puedes participar de nuestras actividades y pintar sonrisas a cientos de niños de nuestro país. 

«A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.«

Madre Teresa de Calcuta.

Personalmente Yo pinto una sonrisa ha sido una valiosa oportunidad en donde más que dar, es recibir un regalo en vida de las personas con el corazón más puros son los niños, nosotros llevamos un poquito de alguna alegría compartida o solvencia material y, en respuesta a la hora de regresar de las giras nos sentimos llenos de esa energía, del amor que a esos niños les sobra para dar, esa retribución desprendida que llena un corazón agradecido.

Trabajar con un  equipo joven con nobles ideales y con los cuales juntos paso a paso hemos llevado muchas sonrisas y alegrías a los niños que son el tesoro más valioso de la comunidad, nuestro presente y futuro.

 

La experiencia de esta gran labor también te hace reflexionar en tu diario vivir y el aprendizaje ejemplar de como ellos están viviendo te permite ver otros puntos de vista para apreciar las bendiciones día a día  y nos motiva e impulsa a cada momento, pues la vida está llena de ellos con altos y bajos pero de eso se trata, llevar unos buenos momentos mejorando la sensibilidad y apoyo social.

Yo pinto una sonrisa para mí es formar parte del proceso colaborativo de construir una sociedad más armoniosa y  creativa identificando la fuente para ayudar a esos niños y ciertamente me identifico con ellos ya que en  mi infancia yo también recibí ayuda hace más de 10 años. Estar con los niños hoy nos llena de alegría, es una emoción ver esas sonrisas que es un sentimiento que no se puede explicar.

 

Yo Pinto una Sonrisa significa muchas cosas una de esas es alegrar mi vida y compartir esa dicha con otras;  he encontrado amigos, familias, servidores de la humanidad en las que puedo confiar.  Más allá de la satisfacción en la entrega de juguetes es ver las sonrisas de cada niño la felicidad cuando llevamos juegos, dinámicas, tiempo de calidad con las familias son cosas que nos llena el alma. 

Sabemos que lo que hacemos es con desprendimiento, de manera generosa y voluntaria, el dar a las demás personas crea un sentimiento tan especial, los resultados van desde ver como un niño te regala su sonrisa agradecido u otro que encuentra esperanza al ir a la escuela bien equipado esperando mejores días.